Ganadora de numerosos premios de la música, la cantante Rihanna llegó a la 54a edición de los premios Grammy con un look más descontracturado que lo habitual, con un vestido negro sencillo pero muy sexy de Giorgio Armani. Extremadamente escotada, con un tajo largo y espalda abierta, Rihanna ha sido considerada una de las mejores vestidas de la noche. Complementó su atuendo con un brazalete ancho y un brazalete con forma de serpiente, de Neil Lane y un sobre clutch de Jimmy Choo, todo en dorado.


